Saltar al contenido

Servicio · CISO externo

Alguien de confianza vigilando la seguridad de tu negocio, cada mes

Revisamos, ordenamos y mantenemos. Tú sigues con tu trabajo y, si pasa algo, ya sabes a quién llamar.

Qué es un «CISO externo»

Un CISO es la persona responsable de la seguridad de la información de una empresa. En las grandes es un cargo a jornada completa; en el sector también se le llama vCISO, «CISO virtual». En una empresa de cinco personas eso no tiene sentido, pero la responsabilidad sigue existiendo: alguien tiene que mirar cómo están las copias, quién accede a qué y qué pasaría si mañana un ordenador dejara de arrancar.

Este servicio es exactamente eso: hacemos ese papel por ti, con una cuota mensual, y te lo explicamos en un lenguaje que entiendas.

Qué hacemos cada mes

Repasamos el estado real: si las copias de seguridad se hacen y se pueden restaurar, si hay accesos que habría que cerrar, si los programas están actualizados y si ha cambiado algo en el negocio que tenga consecuencias.

De lo que encontramos sale un plan ordenado por prioridades. No te damos una lista de cincuenta cosas: te decimos las tres que tocan ahora y por qué.

Y si pasa algo

Nos llamas. Te acompañamos a contener el problema, a decidir qué hay que comunicar y a quién —el RGPD marca plazos cuando hay datos personales de por medio— y, después, a evitar que vuelva a pasar.

No usamos el miedo para vender. Los incidentes ocurren, y la diferencia no es si ocurren, sino si tienes las copias a punto y alguien a quien llamar.

Qué incluye

  • Revisión mensual del estado de la seguridad
  • Plan de mejora ordenado por prioridades, no una lista infinita
  • Control de copias de seguridad, accesos y contraseñas
  • Acompañamiento si hay un incidente, desde el primer minuto
  • Un informe breve cada mes, escrito para que se entienda

Para quién es

  • Negocios sin nadie dedicado a la seguridad
  • Empresas que ya tienen informático pero nadie que mire el riesgo
  • Quien quiere dormir tranquilo sin montar un departamento

¿Quieres saber cómo está tu negocio ahora mismo?

Una llamada de 30 minutos y te decimos qué tiene buena pinta y qué no.